Seguidores

lunes, 11 de junio de 2012

A cinco centímetros...



Cuando vivimos blindados y acorazados, solo una mirilla nos comunica con el otro, con la vida y con Dios.

Es sabido por todos que la mirilla, para que cumpla su función, aleja lo que tiene cerca. Ésa es su peculiaridad: apartar lo que está a la distancia de un abrazo, de una caricia o de una sonrisa.

¿Por qué no nos arriesgamos a abrir la puerta?

(Escrito por Carlos Muñoz Novo)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Entradas populares

Páginas vistas en total