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lunes, 26 de diciembre de 2011

Estos poemas...



Estos poemas los desencadenaste tú,
como se desencadena el viento,
sin saber hacia dónde ni por qué.
Son dones del azar o del destino,
que a veces, la soledad arremolina o barre;
nada más que palabras que se encuentran,
que se atraen y se juntan irremediablemente,
y hacen un ruido melodioso o triste,
lo mismo que dos cuerpos que se aman.

(Ángel Gonzàlez)

sábado, 24 de diciembre de 2011

Te deseo lo suficiente...



Hace poco tiempo cuando estaba en el aeropuerto escuché por casualidad a una madre e hija que se estaban despidiendo. Cuando anunciaron la partida del vuelo ellas se abrazaron y la madre dijo:
 - “Te amo y te deseo lo suficiente”.
 La hija respondió:
 - “Madre, nuestra vida juntas ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado. También te deseo lo suficiente”.
 Ellas se saludaron con un beso y la hija partió.
 La madre pasó muy cerca de donde yo estaba sentada y noté que ella necesitaba llorar. Traté de no observarla para no invadir su privacidad pero ella se dirigió hacia mí y me preguntó:
 - “¿Alguna vez se ha despedido de alguien sabiendo que era para siempre?”.
 - Sí, lo he hecho – respondí. – Perdón por preguntar – contesté -, pero ¿por qué esta despedida es para siempre?
 - Yo soy una mujer vieja, y ella vive muy lejos de aquí. La realidad es que su próximo viaje será para mi funeral.
 - Cuando se despidió de ella escuché que le dijo “te deseo lo suficiente”.
¿A qué se refiere?
 Comenzó a sonreír.
 - Eso es un deseo que hemos transmitido de generación en generación. Mis padres solían decirlo.
 Ella hizo una pausa y miró hacia arriba como si tratara de recordarlo en detalle, luego sonrió aún más.
 - Cuando decimos “Te deseo lo suficiente”, es que deseamos que la otra persona tenga una vida llena de SÓLO lo suficientemente bueno para vivir.
 Entonces, dirigiéndose hacia mí, ella compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria:
 “Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante”,
“Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol”.
“Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva”
“Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes”
“Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades”
“Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees.”
“Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas”.
...Luego ella comenzó a llorar y se alejó...



¡¡FELIZ NAVIDAD!!

jueves, 22 de diciembre de 2011

Palabras silenciosas...



Las palabras que no se dicen, que no se verbalizan, que no tienen la libertad para ser pronunciadas, se quedan escritas en algún lugar, fijadas a algún sentimiento, tal vez en la misma memoria de aquella persona que no tuvo valor para pronunciarlas, a veces perdidas en cualquier calle, cuando alguien al amanecer tuvo la necesidad de liberarlas, para no tener que pedir perdón, ni concretar las sensaciones, ni cumplir todas las expectativas, ni forzar las sonrisas, ni mirar el reloj.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Recordar...



Hoy el mundo se paro y yo me baje con mi zapatillas y mis sueños.
En 20 minutos vuelve a girar todo y me debo subir pero contenta...porque recordar es volver a vivir... 

domingo, 11 de diciembre de 2011

En algún lugar...


«En el fondo de cada persona hay un lugar estable, seguro y tranquilo. A lo largo de la vida casi todos nos olvidamos de este lugar, donde habita la felicidad. Las cárceles existen, pero están fuera del lugar o jardín secreto de cada persona. Podemos ser prisioneros de opiniones, miedos y frustraciones. Pero cuando abrimos la puerta del jardín, todo queda fuera»
(...)

sábado, 10 de diciembre de 2011

Hoy, estoy convencida...



Si tuviese que contarle hoy mi vida a alguien,

podría hacerlo de tal manera que me verían como
a una mujer independiente, valiente y feliz.
Nada de eso: Me está prohibido mencionar la
única palabra que es mucho más importante que
los once minutos: AMOR

Durante toda mi vida he entendido el amor como
una especie de esclavitud consentida. Es mentira:
La libertad sólo existe cuando él está presente.
Aquel que se entrega totalmente, que se siente libre,
ama al máximo. Y el que ama al máximo se siente libre.

Por eso, a pesar de todo lo que pueda vivir,
hacer, descubrir, nada tiene sentido. Espero que
este tiempo pase de prisa, para poder volver a la
búsqueda de mí misma, bajo la forma de un hombre
que me entienda, que no me haga sufrir.

Pero qué tonterías estoy diciendo?
En el amor, nadie puede machacar a nadie;
cada uno de nosotros es responsable de lo que siente,
y no podemos culpar al otro por eso.
Me sentí herida cuando perdí a los hombres
de los que me enamoré.

Hoy, estoy convencida de que nadie pierde a nadie,
porque nadie posee a nadie.
Ésa es la verdadera experiencia de la libertad:
Tener lo más importante del mundo sin poseerlo.

Fragmento del libro Once minutos
De Paulo Coelho

Miedo...



De Nuestros miedos, nacen nuestros corajes,

y en nuestras dudas, viven nuestras certezas,
los sueños anuncian otra realidad posible,
y en los delirios otra razón.

En los extravíos, nos esperan los hallazgos,
porque es preciso perderse, para volver a encontrarse.

(Eduardo Galeano)

jueves, 8 de diciembre de 2011

Las fotografías...


Las fotografías engañan al tiempo,

suspendiéndolo en un trozo de cartòn.
Donde el alma queda bocabajo.

Fragmento (De amor y de sombras)
 Isabel Allende

sábado, 3 de diciembre de 2011

Carta de un corazón melancólico

 

Las noches enturbiadas por un calor que ya no está, un frío mezquino que recorre cada centímetro de mi piel, pensando, gritando con la boca cerrada, llorando con la garganta seca para que nadie lo escuche.



Recuerdo aquellas noches, enredadas en una cama que era testigo de la pasión de aquel cariño, de aquel sudor que mojaba y hervía de nuestro amor.



Recuerdo aquellas sonrisas, esas gracias que nos dábamos por nuestro primer beso, en un sofá, preguntando si podía ser más largo… y lo fue, parece que fue ayer.



Nunca sabré que cara tenía al verte, ni como te tocaban mis manos y menos aún si sigues recordando si mi corazón reventaba al verte, que era lo único que podía sentir.



Nunca sabremos que hicimos mal, nunca sabré si tu decisión fue sólo un vendaval arrepentido actualmente. Si todo ese vendaval que hemos sufrido merecía este simulacro de evasión de no querer sentir más.



No lo sé, no sé si de verdad compensó aquella situación, si tú, corazón, estás bien o por el contrario estás como yo; reflexionando que existe una vuelta atrás.



Una vuelta atrás para aprender, para perdonar.
(...)


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